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La escuela de la vida es realizar la energía libre del corazón: el amor incondicional.

Viene visible por la fraternidad universal y su expresión en la paz.

Se realiza por un estado de crecimiento continuo de solidaridad, en concreto: por la creación de relaciones más autenticas, libres y creativas entre nosotros.

Este estado va encima de todas las etiquetas y organizaciones que nos pueden separar por sus visiones tan valientes que sean.

Implique valorizar todo en la perfección de la armonía del conjunto.

Es un trabajo dinámica de síntesis.

la nueva enseñanza de Cristo-Buda

la nueva enseñanza de Cristo-Buda

El triángulo le MaRoPa (Madrid-Roma-Paris)

Plan de misericordia 2016 para la realización de la convergencia de la Fraternidad Universal:

- 25-28 marzo, Ille sur Têt et Força Real : apertura del centro del triángulo en la luz de Pascua :

Consagración el 28 de Força Real como « Montana de la Fraternidad Universal del Monde »

- 23-24 de abril: Madrid : apertura del triángulo a la luz de la compasión : denominación de la plaza puerta del sol en "Puerta del sol de la Fraternidad Universal"

- 21-22 de mayo: Roma : accion de perdon de la humanidad: denominación de la plaza San Pedro en "Piazza di San Pietro e di perdono della Fraternità Universale" (lunade Buda/Wesak)

-18-19 junio: Paris : acción de reconciliación : denominación de la Place de la Concorde en "Place de la Concorde de la Fraternité Universelle" (luna del Cristo)


jueves, 16 de diciembre de 2010

El nuevo paradigma: la convivencia o cómo vivir relaciones más justas a través de los ciclos energéticos: parte 2 el invierno

Desde el otoño nuestra actividad exterior baja favoreciendo la introspección.
El invierno nos empuja, por la bajada de la temperatura, a volver a entrar dentro de nosotros mismos, a interiorizar, siendo al mismo tiempo más sensibles a la entrada de nuevas energías. La tierra, endirección hacia al exterior de la galaxia, está ahora más expuesta a las energías extra galácticas. La luz del sol disminuye su impacto hasta su mínimo. En este último periodo de bajada de la luz, antes de la nueva luz que va subir, hay un periodo intermedio con momentos de vacío que culmina entre el 21 y el 24 de diciembre. El ciclo del año se termina y uno nuevo se prepara. En este periodo el tiempo y el espacio parecen mezclarse para permitir una nueva fusión entre el cielo y la tierra, entre la vieja energía  y la intensificación de la nueva energía. Nos permite hacer un balance de las experiencias del ciclo del año pasado y conectarnos con la realidad de nuestro Ser Superior.
 El invierno es tiempo para reconectarnos con nuestras fuentes. Es el tiempo del camino de nuestro Ser superior hacia su expresión. Es tiempo para permitir un nuevo nacimiento de la expresión del Cristo-Buda dentro de nosotros. Es un momento decisivo en el cual elegimos seguir la nueva evolución o quedarnos en lo viejo.
Es el momento en que tenemos la costumbre de expresar los deseos de nuestros sueños “crísticos” para el ciclo del año que viene. Pero  parecen convertidos en expresiones automáticas sin muchas consecuencias porque no vemos los actos concretos que pueden mejorar realmente nuestras relaciones colectivas. ¡Expresamos tantos deseos de paz que quedan en el aire sin materializarse!
Si queremos que nuestros deseos sean reales y que no nos quedemos únicamente en el nivel de las buenas intenciones, debemos recurrir a acciones concretas que contribuyan a la creación de una conciencia colectiva a través de una masa crítica, el verdadero portador del cambio deseado. Entonces necesitamos un cambio en nuestra actitud y comportamiento. Preparar este cambio real es la esencia del invierno. En la medicina china es el tiempo de los riñones que indica la eliminación del pasado.
 Una actitud de cambio concreta es no practicar más los viejos paradigmas de dominación y de subordinación que refuerzan el viejo sistema de división, por muy espiritual que sea el terreno de nuestra acción. La expresión de la autenticidad a través de nuestras expresiones es la clave del cambio. Solamente ella libera nuestro potencial creativo y garantiza nuestra libertad. Solamente ella llega a una responsabilidad colectiva pacífica.
Supone una actitud fundamental:  “rechazar todo lo que no concuerda con una visión de un conjunto armonioso en cual cada uno puede desarrollar y valorizar su potencial.”
Es una forma de rebeldía pacifica que implicara más y más una desobediencia civil no-violenta frente a toda injusticia y toda práctica dudosa. Es romper con los paradigmas que alimentan nuestros miedos e incapacidades de cambiar algo. Nos empujan a estar siempre más ocupados, trabajando para poder gastar más y más, creando nuestra dependencia al dinero para poseer siempre más cosas que nos ocupan tanto que perdemos nuestra libertad y nuestra salud. Es la falsa idea de que la abundancia sea una meta que puede existir en un  nivel individual aislado. La abundancia, como la paz, existe solo como cualidad colectiva. Esta ilusión es la razón que permanecemos manipulados según los propios intereses de una minoria. Ella nos gobierna, explotando la inconsciencia de la masa en la que desaparecemos y cuyo peso nos incita a un comportamiento automático y ciego, estimulando deseos falsos y el actuar según reglas que no sirven para el bien de todos. Eso es lo que crea la actitud general de nuestro egocentrismo e individualismo. Yo actúo así porque todo el mundo hace así. ¡La inconsciencia colectiva justifica nuestros actos ¡
 El rechazo a hacer cualquier cosa que impida valorizarnos es la llave para la transformación actual del mundo. El rechazo es un paso en la alta espiritualidad como una iniciación en la conciencia superior. Es el último escalón para entrar en los tres escalones superiores de la conciencia colectiva divina.
 Damos ejemplos concretos que traducen esta actitud. Tenemos la costumbre de darnos regalos en este tiempo del fin del año. Es un principio honorable si no es una manera de remplazar nuestra falta continua de compartir amor. Un regalo como expresión del corazón no está relacionado directamente  con la importancia de su precio o de su forma, ni a una cuantidad. Es solo regalo cuando valoriza al ser superior, divino del otro y lo libera. Entonces el  simple abrazo sincero puede estar más efectivo de cualquier objeto. Es solo la verdad de nuestra actitud la que valoriza nuestros regalos.
Podemos invertir la tendencia en la que nuestra vida se ha convertido totalmente dependiente del dinero. No podemos hacer nada sin dinero. Por ejemplo si empezamos a dar gratuitamente todo lo que nos sobra y que no necesitamos, ya estamos  cambiando este espíritu de dependencia colectiva inconsciente. ¡Nuestras casas desbordan de cosas ¡
 El rechazo real no es solamente el “no hacer”, el no expresar. El rechazo es una actitud de hacer, sin hacer. Es crear el terreno neutro que permita iniciar otras posibilidades, más armoniosas y justas para relacionarnos. Por ejemplo. No compramos más productos insanos o de origen dudoso. Compramos cosas lo más naturales posible y reducimos nuestras compras a la esencia. Liberando dinero podemos apoyar iniciativas que sirven para la armonización del conjunto de la vida y primero a los que más lo necesitan.
 Está claro que el poder de la inconsciencia puede interpretar estas cosas como una amenaza del sistema que protege sus intereses y que le da miedo de perder el control frente a lo no conocido, lo nuevo que está saliendo. Cambiar nuestras relaciones en actitudes más justas que alimentan la consciencia colectiva es liberarnos de las dominaciones y separaciones colectivas. ¡Pero lo hacemos con prudencia ¡
 El invierno es el tiempo para comenzar este cambio de nuestra actitud tanto a nivel interno, como a nivel familiar y con nuestros amigos. Prepara el tiempo de crecimiento y de expresión en el nivel externo de la primavera. Esto demanda acciones concretas, realizadas por una masa crítica donde nosotros somos los primeros activadores. 
En el blog liberación ahora  está este texto de su Freeman: YO SOY EL CAMBIO QUE QUIERO VER EN EL MUNDO. EL CAMBIO EMPIEZA EN MÍ MISMO. LA REALIDAD QUE VIVO ES MI PROPIO REFLEJO. TODO LO QUE EMITO REGRESA A MÍ, PORQUE TODO ES UNO Y TODOS SOMOS UNO. EL UNO ES INFINITO, ABSOLUTO, ETERNO; ES PLENITUD. YO SOY LA PAZ, Y LA EXPERIMENTO CUANDO ME RECONCILIO Y ENTRO EN ARMONÍA CON TODO LO QUE YO SOY..... Es todo un desafío conciliar nuestras intuiciones sutiles más elevadas con la densa confusión del mundo mental en que vivimos. ¿Qué más nos da si existe Dios o no existe, si está lejos y no podemos contar con Él en los momentos difíciles? La dimensión espiritual humana sólo encuentra su pleno sentido si sirve de ayuda a las personas para vivir correctamente estos momentos.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El nuevo paradigma: La convivencia y la crítica

Uno de los slogans de la nueva espiritualidad es: no criticar. Se aplica y se repite entre los adeptos de la nueva espiritualidad sin darse cuenta de lo que puede significar y sus consecuencias.
Investigamos lo que implica la palabra criticar que normalmente la entendemos con un sentido negativo de juzgar condenando, desaprobando, reprobando, rechazando, atacando, excluyendo, separando o agrediendo, en resumen: sembrar pensamientos y sentimientos negativos.  Estamos de acuerdo que sembrar negatividad no nos ayuda a elevar nuestra conciencia y que este slogan es justificado en este sentido restrictivo. Desde el punto de vista espiritual hemos reducido el sentido de la palabra “criticar” principalmente a su significación negativa. Pero solamente es una parte de su verdadero sentido.
La palabra criticar viene del griego para indicar:
-  el verbo criticar: krino (κρίνω)  o juzgar  no tiene siempre una connotación negativa, permite “discernir” que es también sinónimo de juzgar.
-  el adjetivo crítico : krisimos (κρίσιμος) que indica una situación decisiva, crucial, importante, o que puede incluir crisis, perdición, a veces algo  malo o inmoral o a veces algo bueno, esencial 
- el substantivo crítica: kritikei (κριτική) que indica la actividad de juzgar en bueno o malo un hecho o acontecimiento.

Es claro que esta reducción del sentido es peligrosa y ha conducido a mucha confusión. Hace creer a algunas personas que ya no es necesario juzgar más. Quiere decir aceptarlo todo sin  valorizar nuestras informaciones para desarrollar nuestro discernimiento  ¡Es la puerta abierta a todos que tienen o pretenden tener poder, espiritual o de otro tipo, para negar o neutralizar toda reacción frente a cualquiera de las expresiones que quieren imponer!  Lo hacen muchas veces en el nombre del amor o de reglas ineludibles de conveniencia y porque vienen de fuente espiritual, pero muchas veces son de origen bastante personal y difícilmente verificables.  Así entramos en la manipulación y la subordinación. Una fuente espiritual que no respete la autenticidad  y la originalidad del otro, niega el libre albedrio y el crecimiento  del discernimiento. Es lo contrario del  respeto, del amor y de la esencia de la convivencia.
Estas reflexiones son sobre todo válidas en el cuadro de la reforma del mundo cuyo objetivo precisamente es liberar el potencial del genio autentico de cada uno. Demanda  la liberación de todas las restricciones de conciencia. Es una línea proyectada por los maestros espirituales de la sabiduría. Solamente son justas dentro de este contexto,  informaciones, indicaciones y reflexiones que ayudan a liberar, desarrollar, guiar  y canalizar este potencial creativo. El tiempo de seguir y de sufrir normas estrictas llega a su fin. Ahora llega el tiempo de unir las conciencias en una conciencia, inteligencia y comprensión de carácter  colectivo vivo.  Seguir y sufrir deja de ser una fuente de alegría, de satisfacción, de realización concreta y de abundancia.

Aquí estamos tratando  el proceso del despertar de la conciencia colectiva, o de la salida de la inconsciencia individual del peso ciego de la inconsciencia colectiva,  sin la cual  no hay convivencia real. Efectivamente unas relaciones justas no son posibles sin un proceso consciente, creativo e interactivo. Nuestras relaciones incluyen diferentes niveles de realización de conciencia. Sin que se permita una interactividad no hay una posibilidad de ajuste y no llegaremos a la esencia: la interactividad. Lo que supone una actitud de benevolencia condescendiente y benigna. Esta actitud positiva  necesita un trabajo mental de retroalimentación  (o feedback control) de todas las informaciones percibidas, proyectándolas dentro un conjunto de armonía, de visión global y holística por encima de cualquier visión personal. Y este es el sentido de la crítica positiva.

Para evitar confusiones con la interpretación negativa llamamos de una mejor manera a esta actividad positiva, de no división y no rechazo “hacer reflexiones de valorización” o “hacer valoriflecciones  o valoriflexionar”. Empleamos esta nueva palabra para indicar el cambio del cuadro de la percepción y de la interpretación personal en relación  al cuadro de la elaboración de  la consciencia del grupo en un conjunto que valoriza las visiones individuales  armonizándolas con el dinamismo creciente de una visión holística.

Esto es completamente nuevo para la mente humana. Consiste en proyectar nuestras expresiones dentro del cuadro de la armonía del conjunto en cual cado uno se reconoce.  Es un cambio fundamental de nuestra existencia egocéntrica y separación tridimensional  hacia nuestro ser superior multidimensional que tiene una inteligencia colectiva. Solo en esta realización somos todos uno. Decir en palabras que somos uno no es suficiente, son necesarios actos concretos. Esta realización supone el cambio de la naturaleza de nuestras relaciones, es decir supone una apertura hacia la solidaridad concreta entre los seres humanos. Sólo será realidad mediante la expresión auténtica de cada uno. Esta expresión demanda el contacto con nuestro ser superior quien se apoya en el potencial creativo de nuestra alma. Nuestra alma  es capaz de dar a nuestras expresiones valores universales por encima de valores basados en nuestra conciencia personal limitada. Conocemos estos valores como bondad, suavidad, paz, armonía, verdad, unidad y unión.  

Valoriflexionar es abrir los límites de la conciencia hacia todos creando una nueva conciencia de unión colectiva donde cada uno puede reconocerse a pesar de sus diferencias.
Valoriflexionar no contiene agresión, contradicción, o separación, sino que crea un campo neutro o de retraso  al justo medio, abierto a todos los que aceptan dejar o transcender sus experiencias y visiones personales.
Valoriflexionar no es convencer, ni imponerse para tener razón, sino crear el terreno que invita a la reflexión interactiva y solidaria entre iguales para la creación de un consenso colectivo reconocido y aprobado con toda claridad.
Valoriflexionar es el primer estadio concreto de la expresión del potencial creativo, los talentos, de nuestra alma. Es nuestro instrumento propio para superar juntos nuestras divisiones y llegar  al servicio solidario para el mayor bien de todos.

El cambio positivo de nuestra planeta necesita el despertar y las acciones concretas de una masa crítica que sirve la armonización del conjunto de la vida. Sin crítica que valoriza nuestras expresiones en este conjunto no hay despertar.
¡Que criticar se transforme en valoriflexionar para crear una paz durable entre nosotros ¡

miércoles, 24 de noviembre de 2010

los deseos para Navidad 2010 la transformacion del mundo

Un pequeño resumen sobre la transformación del mundo

la ultima llena luna (con aura verde) de noviembre en el Sasso,
como la luz (hostia) enzima de la copa del Grial, 

o el alma enzima de nuestra cabeza  

Desde 2005 una intensificación de nuevas energías opera en la tierra, acelerando el despertar de la conciencia de los seres humanos. Los más sensibles de entre nosotros se comprometen en el descubrimiento y expresión de nuevos paradigmas y en un cambio del enfoque de un mundo material visible hacia un mundo más sutil, invisible. Otros se sienten amenazados y por ende empujados a reforzar y a controlar más el orden existente. Entre las dos tendencias hay una mezcla o escala de diferentes procesos.
Esta polarización encuentra su origen en los distintos grados de resistencia según la ley de la manifestación. En el caso del ser humano las resistencias dependen de su grado de libertad en función de la conciencia realizada. Cuanto más bajo nivel de conciencia tengamos más fuerte será nuestro comportamiento de supervivencia, sujeto al curso inevitable o fatal de la vida con sus parámetros de resistencia y sus fuerzas dominantes. La ley de dominación (divide et impera) es la principal ley que regula los viejos paradigmas. Regula las relaciones entre los seres humanos como basadas en la división y la separación debido a la incapacidad de superar las diferencias y resistencias entre ellos. Esto acentúa la convicción de que los intereses individuales son incompatibles con los intereses colectivos.  Alimenta la inconsciencia colectiva con su peso ciego que determina la masa de gente que no ve cómo una minoría de poderosos manipula debido a una mezcla de intereses.
Justamente eso es lo que ha favorecido el despertar de una nueva conciencia.  Más no es solo individual e interesada, sino también tiende hacia el nivel planetario para ser colectiva, innovadora, creativa y desinteresada. Es el verdadero sentido de una masa crítica naciente. Es la comprensión de que solo así podemos ser libres, protegernos y mantenernos sobrepasando los límites del mundo material visible, causa de las dominaciones, de la ignorancia y del miedo. Es una apertura de reconexión con las fuentes de lo no experimentado, de lo no conocido y de lo no directamente visible. Así la masa inconsciente se transforma poco a poco en una masa crítica que descubre el potencial de la libertad ofrecido por su nueva conciencia frente el orden existente. Lo hace a través de acciones colectivas concretas que aspiran al cambio de nuestras relaciones distorsionadas con el entorno (polución,  alimentos, electricidad, teléfono…) o las instituciones (bancarios, de producción comercial…).
En el contexto de este despertar, el mundo se divide en líneas generales en función de las cuatro direcciones principales: Este-Oeste y Norte-Sur. Aunque todos los elementos están presentes en cada uno de ellos, se manifiesta una tendencia general de doble polarización: primero una polarización más pasiva de nivel mental-espiritual entre Este (asiático-africano) y Oeste (americano), siguiendo la rotación de la tierra, y luego una polarización más activa a nivel material político-económico entre Norte y Sur, siguiendo el eje inclinado del campo magnético de la tierra.  
La primera polarización ha acentuado el despertar de la conciencia espiritual en el occidente, revelando la pobreza de su civilización debido a la dominancia de intereses materiales. La segunda polarización acentúa las diferencias entre la sociedad de la parte norte del globo, organizada en base a la conciencia de separación mediante un individualismo sometido a la competencia sin límite, y la sociedad de la parte sur del globo, manteniendo los restos de una conciencia más colectiva, aunque primitiva. 
Estas polarizaciones forman límites. Si no se superan provocan conflictos que escapan a la masa crítica y son la causa de que los cambios necesarios queden en el aire, perdiendo su efectividad. Sin una masa crítica eficaz y realista, no hay transformación real y no hay posibilidad que se realice el objetivo principal de los cambios: la fuerza de unión y de fusión para la exteriorización de la fraternidad universal. El objetivo no es destruir lo viejo o huir en la sutilidad de otras dimensiones, sino abrir, adaptar, revalorizar y armonizar toda la falta de equilibrio. Abandonamos sólo lo que obstruye y salimos de lo que nos desvía de este proceso.
El objetivo divino no puede ser separarnos de las dimensiones inferiores, sino vivir y estar presentes y conscientes en todas las dimensiones. El objetivo divino es vivir en la plenitud, la beatitud, la perfección y la abundancia del todo y en, con y por todos, tanto en el nivel de la manifestación material como en el nivel sutil del espíritu. Eso quiere decir que a medida que entramos en la consciencia divina no existe ninguna escala de evolución que llegue a un destino final. Todas las escalas no son más que instrumentos y se reducen a ilusiones sobre la consciencia divina donde la única verdad es vivir el amor incondicional del camino infinito del justo medio con sus posibilidades y medidas de relaciones infinitas.
En todos las partes del mundo la nueva energía activa el despertar espiritual. Se descubre la fuerza de la masa crítica pero no siempre de la misma manera. Todavía se mezcla con los viejas paradigmas o provoca reacciones exaltadas e irrealistas cuyos efectos no están suficientemente anclados en un equilibrio tridimensional. Sin este fundamento realista no hay una verdadera manifestación posible de las otras dimensiones. Entonces esta fuerza se queda a nivel virtual, mientras que las viejas fuerzas resisten y mantienen sus raíces.
Teniendo cuenta las polarizaciones mencionadas, veamos de más cerca la polarización entre el norte y el sur que parece concentrarse en el concepto de la Gran Iberia. Esta idea tiene su origen en civilizaciones antiguas en las cuales el mundo ibérico (latín) y anglo-saxo-galleo formaban una única entidad que se perdió. La esencia de esta unidad es mantenida sobre todo en la península ibérica alrededor de la zona pirenaica con una concentración en el país vasco (aspecto origen-manifestación) y el país catalán (aspecto proyección).
Constatamos que los cambios actuales despiertan la memoria de esta vieja unidad y alimentan el sueño de su restablecimiento a nivel espiritual para abrir la Comunidad Europea que tiene desde el principio un objetivo demasiado materialista o político-económico y eso como indicación piloto para el resto del mundo.
La idea de la Gran Iberia, nacida en España, traduce muy bien la diferencia entre el norte y el sur en Europa. El sur ha mantenido una mayor sensibilidad hacia el espíritu colectivo. Tiene una mayor necesidad que el norte para su exteriorización, incluso hasta la exaltación (aspecto calor). Pero este espíritu, parece crear un ego espiritual colectivo. Por su papel de piloto a nivel colectivo, se arriesga tomar un papel de dominación y frenarse y limitarse por orgullo al mundo latino-español (europeo-americano-latino) sobrevalorando sus culturas y modos propios de expresarse a través de un único idioma. Esto impide alcanzar la unión planetaria. Hay un riesgo real de crear una nueva manipulación mediante líderes fuertes, quienes desean mostrar la nueva fuerza colectiva sin enseñar al individuo a relativizar sus valores frente a otros.
El mundo español aparentemente tiene problemas de flexibilidad y de adaptación para poder integrar elementos diferentes a sus conceptos, aunque este no es un problema exclusivo y típico ibérico-español. Es un problema que existe en todos los lugares del mundo y a todos los niveles. Pero desde la consciencia de su papel de piloto, el mundo español está llamado a una mayor responsabilidad y auto-critica o discernimiento.
Vemos ahora los vecinos de Francia. Hasta ahora sólo vemos escasas relaciones espirituales con el mundo ibérico. Los franceses serian lógicamente los primeros en este proceso de convergencia espiritual. En Francia no hallamos un movimiento convergente colectivo parecido. Hay más sectarismo y egocentrismo que divide el país. Pero este individualismo empuja a una mayor interiorización y exteriorización concreta. Desarrolla la necesidad que los cambios sean realistas y afectan a la tierra. Cuanto más  al norte vamos más se confirma esta tendencia  (Bélgica, Holanda,..).
Aquí la gente está impulsada a un mayor escepticismo e individualismo. Lo que explica su recurso hacia reglamentaciones y leyes para mantener el orden entre intereses de individuos divididos. Pero refuerzan esta tendencia a replegarse sobre sí mismos  y  no comprometerse. Es la otra parte que bloquea la convergencia de la consciencia colectiva. Esta frustración es la causa de la ilusión de autosuficiencia, de saberse mejor que el otro y de un orgullo individual de superioridad. Bloquean la realización de un espíritu colectivo de unión fraternal, inscrito en la constitución pero que se practica solamente en caso de urgencia. Es la puerta abierta para la manipulación por el más listo y el más poderoso, sea político, espiritual u otro.
Tenemos entonces entre el norte y el sur una síntesis de divergencias que existen a nivel mundial. Son las llaves para la convergencia de la consciencia planetaria y la transformación armoniosa del mundo sin conflictos.
Superar estas dualidades, nos demanda cambiar nuestras actitudes inconscientes personales y colectivas en este proceso de creación de relaciones más justas. Sobre todo realmente hace falta inventar expresiones más auténticas y creativas que nos permitan trascender las diferencias que nos separan del mismo contexto de convergencia. Esto es muy concreto y demanda cambios hasta el nivel de nuestro modo de vida concreto (alimentos, maneras de trabajar, horarios, celebraciones….). Sobre todo, de ambas partes, norte y sur, este y oeste, es necesario dejar esta convicción de cualquier superioridad o de mayor importancia, sea a nivel personal o colectivo. Todos somos hermanos complementarios e iguales. Debemos aprender todos  uno del otro y enseñarnos  unos a otros. Nadie es más importante que nadie.  Únicamente tenemos diferentes niveles de sensibilidad y de realización de nuestra naturaleza divina para compartir con el otro. Somos, según nuestras experiencias del momento, las células que viajan a través de los diferentes órganos dentro de un mismo cuerpo.
Esto es un movimiento interactivo que tiene direcciones multidimensionales. Todos somos  maestros y discípulos, hermanos y hermanas al servicio del mayor bien del mismo conjunto planetario y cósmico. Nuestras fronteras son solamente el reflejo de los límites de nuestra consciencia y nuestra incapacidad de relacionarnos de manera armoniosa y responsable dentro del conjunto planetario. Desde el momento que queremos imponernos, por cualquier motivo, por muy espiritual que sea, estamos construyendo nuevas fronteras. La única manera para evitarlo es retirarnos en el momento justo, haciendo distancia sin luchar, excepto si estamos en situación de vida o de muerte.
No nos hace falta rechazar nuestras particularidades o las de los demás (la falsa mundialización). Solamente hace falta valorizarlas y relativizarlas par no mantenerlas como las únicas válidas para su imposición al otro, que tiene otras sensibilidades y necesidades de expresarse. Es necesario que nos abramos para enriquecernos. La creatividad espiritual auténtica  (o consciente) es la única manera efectiva para superar polarizaciones y conflictos posibles. Implica que nos demos cuenta cuando hacemos mezclas incompatibles con los viejos paradigmas pues nos bloquean en la realización del objetivo de los nuevos paradigmas de convergencia. Se resumen en la palabra: convivencia.  Es la creación de relaciones más justas con uno mismo, el entorno y los demás para el mayor bien del conjunto. Un acto es creativo cuando está adaptado para librarnos de nuestras divisiones y problemas, cuando nos da alegría y abundancia, cuando nos acercamos como hermanos y hermanas, cuando nos permite entrar en la unión del no visible pero que reconocemos como la realización del sueño del nuestro paraíso interior: la realización del amor incondicional en las manifestaciones concretas de la vida multidimensional. 
Como todos cometemos errores, todos tenemos la tarea de reorientarnos en esta dirección. Que estos sean los deseos más profundos para la Navidad que se acerca.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El nuevo paradigma: la convivencia o vivir relaciones más justas a través de los ciclos energéticos: parte 1 el otoño

Ya sabemos que la esencia del nuevo paradigma se puede resumir en la noción: convivencia. Supone que vivimos relaciones más justas con uno mismo, nuestro entorno y lo demás. El efecto de esto rectificación en nuestros expresiones es que nuestra conciencia individual se despierta hacia una conciencia colectiva y se alinea con la armonía de una visión dinámica y holística. Así nuestras expresiones se cuadran de manera más armoniosa en el conjunto.

Una de las maneras de llegar a esto es vivir más conscientemente los ciclos energéticos que influyen en nuestra vida. Entre otras podemos nos dar cuenta del impacto del ciclo energético que representan las cuatro estaciones en el año. Dejan examinarlo.
Primer parte: el otoño.                                 
Después la luz del verano con el calor de su fuego, entramos en una periodo que resfría permitiéndonos tomar más aire. Las energías del verano nos pujen a la libertad quitando las normas. Se expresa en el cortar del ritmo normal de nuestras ocupaciones: salimos más y de preferencia tomamos vacaciones. La bajada de la temperatura del otoño nos puje a la vuelta y a reconectarnos con el ritmo de la vida que dirija a nuestras ocupaciones principales. Esta vuelta es un retorno al conocido y el experimentado de los objetivos de nuestra vida que hemos confirmado en los deseos del nuevo año del hibierno pasado y enganchados en los meses siguientes. Es la continuación de la expresión que hemos construido en el primer parte del año que falta dar ahora una forma más efectivo.
La bajado de la fuerza del fuego nos puje a reconectarnos con el curso normal de la vida con su tendencia de repeticiones que conducen a su empobrecimiento y finalmente su autodestrucción. Pues esta bajada da el paso a la entrada de nuevas energías para poder continuar. Estas nuevas energías están de nivel superior.
Hay una coincidencia al nivel cósmico. Por su posición enfrente el sol, la tierra se expone más y más a la influencia de las energías extragalácticas que entran en nuestro sistema solar, sobre todo, vía un punto central (Kali) en las Pléyades.

Estas energías, no transformadas e ya no experimentadas al nivel galáctico y nuestro sistema solar, son igualmente de nivel superior u original y más sutil. Representan la renovación de las fuerzas viejas. Tienen un efecto aparentemente doble y contradictorio sobre nuestro curso de vida según el nivel de nuestra conciencia.

Más que estamos inconscientes, más que alimentan el “sobrevivir” o el mantenimiento del curso automático de la realización de nuestros objetivos. Refuerzan así nuestras determinaciones y dominaciones, dándolas nuevos impulsos sin reorientarlas. La tendencia del otoño de replegarnos al nuestro interior no viene de esta manera tanto un revenir a la profundidad más sutil de nuestra esencia divina sino una acentuación del integrismo de nuestras convicciones personales, no bastante arraigadas enfrente la nueva horizonte que se ofrece. Eso evoca conflictos y lucha entre la necesidad de mantener y de cambiar los patronos de vida. Conducen automáticamente hacia un reforzamiento de un sistema de oposición entre conservatismo y progresismo que pone en el centro la dominación de la mayoría de visiones individualistas y su imposición por reglas u normas para asegurar una vida manipulada.  

Si estamos más despertados, la nueva energía alimenta el despertar de nuestra conciencia reorientándonos a la expresión de la esencia más sutil de nuestro ser en el conjunto. Si lo permitimos escuchándolo, es el momento que alimentamos nuestro potencial interior para darlo la oportunidad de reorientar y alinear el curso de nuestro vida hacia una armonía mayor. La tendencia del otoño de interiorizarnos viene entonces una liberación de la fuerza interior más sutil y sabía que tenemos todos grabada en nuestra alma su forma de un sueño de perfección del conjunto de la vida. Es también en este tiempo que las energías de la jerarquía espiritual y de la fraternidad universal vienen más disponibles. Efectivamente la tierra está más directamente posicionada en la dirección de la zona galáctica que emite estas energías, expresadas por la constelación del Cristo cósmico. La abertura a estas energías nos permite hacer un retraso enfrente las patrones viejas y construir nuevas visiones colectivas que nos cortan de puntos de vistos exclusivos. Abren el camino al no visible y el no experimentado del ser creativo y solidario en un cuadro de crecimiento de armonía y de fraternidad. El sobrevivir viene entonces vivir, el camino de la abundancia y de alegría.

Entre estas dos tendencias de integrismo y de liberación, que se fijan y encajan en el estación siguiente del hibierno,  vivimos confrontaciones, hay veces, dolorosas, sobre todo al nivel colectivo económico, político y social. Esto tiempo de la vuelta es muchas veces un tiempo que las crisis latentes se confirman y salen por nuestra conciencia y nuestra mente de dualidad. La ley de la separación y de dominación no acepta el camino del centro o del justo medio. Es el camino de la ley de la armonización. Nos libera según nuestra conciencia superior despertada sobre  la unidad dentro las diferencias. Incluye el despertar de la conciencia colectiva. Según la ley de la separación la vida se mantiene solamente en el objetivo de sobrevivir y no de expresar la esencia del potencial de cada uno: ser armonía o paz imperturbable. Pues las conciencias, colectiva e individual, limitadas y separadas refuerzan el peso ciego de la inconciencia colectiva, causa de relaciones injustas y distorsionadas.            

Creímos, también en la literatura espiritual, que no podemos llegar a la paz sin conflictos. Es por causa de nuestra mente de separación y de división que incluyen el principio de dominación. Si miramos las estaciones, sobre todo el otoño, vemos que la naturaleza hace una transformación sin resistencia. Las plantas, bajando su savia, transforman el potencial de sus hojas en colores estupendos. Es un proceso de retraso de la vieja energía para permitir una nueva entrada de las energías de las fuentes cósmicas que preparan a la renovación de la vida en el ciclo próximo. Así se forman cuadros de armonía que nos muestran la maravilla de una paz profunda.  Este retraso enfrente los viejos patronos para poder renovar a la vida, deberíamos aplicar a nuestro nivel humano. Pero, por nuestros condicionamientos y conceptos, fijamos nuestra evolución y resistimos a la oportunidad que nos ofrece este  tiempo del año, u en reacción, nos perdemos o huimos en la exaltación del nuevo. Así nos alejamos del equilibrio de la verdadera evolución cósmica, y no nos abrimos a nuestro potencial creativo  para entrar en una armonía más sutil de paz verdadera.

Esta estación, ofreciéndonos aire fresco después el calor del verano, influye principalmente al funcionamiento de los pulmones. Pide una adaptación (aceptación del cambio) prudencia (integración) y protección (transformación) que reflejen el proceso de la confrontación que evoca este tiempo de otoño. Si no tenemos cuidado con los cambios que se presentan, nuestra respiración puede afectar diferentes partes de nuestro cuerpo. No bajando nuestro ritmo de expresión o por falta de dormir, agotamos las reservas del bazo y causamos cansancio. Falta de protección puedo provocar sequía de la piel o problemas relacionada a los riñones. Una respiración no adaptada a la bajada de la temperatura puede provocar catarro (garganta) o problemas de circulación que pueden hacer sufrir el corazón. Pues al nivel emocional todo esto puede provocar tristeza y acentúa la melancolía a los tiempos pasados. Sin extendernos sobre la necesidad de adaptar nuestros alimentos, decimos solamente que el arroz integral nos da en este tiempo el metal (hierro) y los oligoelementos (fósforo, magnesio y potasio)  necesarios para asegurar la armonía de nuestra salud.

Cuando vivimos más conscientemente, el otoño puede ser un tiempo de limpieza de la memoria encargada en el pasado, liberándonos de nuestros bloqueos físicos, emocionales y mentales, abriendo nuestra sensibilidad para las realidades superiores de nuestra alma, incluido la liberación de su memoria de vidas anteriores.

Vivir desde el mundo superior de nuestra alma y no sobrevivir desde el ritmo repetitivo y automático del conocido es la llamada principal del otoño. Buscar el justo medio entre el experimentado en el pasado y el potencial del  futuro es la manera correcta de relacionarnos y de expresar el amor perfecto,  incondicional que es la esencia de nuestro corazón.

 

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El nuevo paradigma: la convivencia

Podemos resumir la transformación actual del mundo como este nuevo paradigma: 
la convivencia o la creación de relaciones más justas.
Este paradigma se traduce en una manera más auténtica y global de ser, de vivir, de expresarse et de organizarse. Se trata de un cambio total de nuestra manera de percibir, de sentir y de pensar el mundo y su entorno por una abertura hacia una visión abierto y holística. Importantes cambios energéticos interiores y exteriores nos hacen traspasar nuestros límites. Nos abren hacia dimensiones que teñimos tendencia a excluir hasta ahora por incapacidad de comprensión. Esto nos puje a transgredir el mundo viejo, dominado por las leyes de la separación y de dominación. Estas leyes están fundadas sobre el miedo para el no conocido y el perder del control del orden establecido. Para frenar este miedo el orden necesita dominantes y seguidores y un sistema de defensa que se expresa por leyes estrictas, siempre más numerosas,  complicadas  y represivas. Están las frutas de la inconsciencia colectiva con su falta de responsabilidad que se mantiene automáticamente por el peso que la inconsciencia genera en su efecto de masa ciego.
Numerosas actividades nuevas se crean mostrando que la esencia de la transformación actual es la interactividad y que necesitamos una forma de actividad colectiva de tipo nuevo. Lo indicamos por la palabra “convivencia”. La convivencia es una forma consciente de confrontación cálida y libre entre personas, con finalidad de crear una visión armoniosa sobre el conjunto de uno o más temas de la vida. Supone la abertura del espíritu por un “trabajo interactivo y  concreto en la práctica” para formar una visión dinámica como cuadro evolutivo de relaciones más armoniosas dentro cual vamos proyectar nuestras expresiones. Pues nuestros pensamientos, palabras y actos pueden valorizarse como cualidades de servicios para el bien del conjunto o de todos.
Entonces la convivencia no implica solamente une reorientación global hacia al mundo exterior e el otro pero igualmente hacia al interior de uno mismo. Implica que seamos no solamente actores o seguidores pero igualmente mediadores de armonía. Es un cambio profundo en el acercamiento de nuestras percepciones, nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestros conceptos y nuestras convicciones espirituales. Implica algún retraso enfrente todo y todos para crear “un terreno libre de interactividad o zona neutro” que puede funcionar como terreno de mediación enfrente todo elemento que tiene la tendencia a dominar, de excluir, de separar o de polarizar.
Esta actitud de retraso implica un cambio del funcionamiento de nuestro cerebro. Se trata de una actividad más global que crea permanentemente una interactividad entre intuición e análisis. Esta interactividad funciona como feedback control, proyectado enfrente la posibilidad de la realización de la armonía del conjunto dentro lo que nos situamos. Es la liberación de la energía de nuestro mental concreto hacia la realidad más amplia, multidimensional, que actualmente ya no aceptamos por causa de nuestros condicionamientos limitativos físicos, emocionales, mentales, conceptuales e espirituales.
Es un proceso de apertura de nuestro sexto chacra en el centro de la cabeza, llamado alta menor. Es nuestro centro (buda) de iluminación, situado detrás de los ojos y entre las orejas, cuyo el frente (el ajna) es solamente el resultado de nuestras proyecciones individualizadas. Este proceso nos conecta al mismo tiempo con el octavo chacra arriba de la cabeza (alta mayor). Es el centro de nuestra alma y sus conexiones con la realidad multidimensional y sus facetas más sutiles. Esta conexión facilita el funcionamiento más correcto del sexto chacra y nos permite una convivencia con nosotros mismos, nuestro ambiente y lo demás a través de relaciones más justas y más amplias.
Estas relaciones vienen más auténticas y respetuosas. Nos despiertan en la conciencia colectiva de la armonía del conjunto. Es la finalidad de la transformación actual del mundo.

martes, 12 de octubre de 2010

Convivencia Nena Casas los días 9 y 10 de octubre 2010


Los días 9 y 10 de octubre 2010na en Barcelona en Nena Casa, casa de  espiritualidad, pasaba un encuentro entre vascos, catalanes (polos opuestos de los pirineos) y franceses, libres entre ellos. 
Cuando tiempo y espacio se intercambian, las dimensiones inferiores de la tierra se abren a las dimensiones superiores, más sutiles del universo. Este intercambio es un proceso de energías de diferentes planos que coinciden. Este proceso es lo propio de este tiempo de transformación del planeta. Pero no ocurre nada si no es reconocido por la mente, mediante una actitud adaptada y bastante sostenida a diferentes niveles y focalizado en lugares adecuados.
En el plano matemático del universo la fecha y la hora del 10.10.2010 a las 10.10 de la mañana mostraba una indicación fuerte de coincidencias. ¿Pero cuál era su importancia a la luz de la transformación actual del planeta?
El  10 de octubre de 2010 se declara "Día de acción global" por diferentes organizaciones ecologistas internacionales. Es también el octavo día contra la pena de muerte. Millares de acontecimientos están previstos en casi todos los países del mundo. En las Maldivas, los líderes políticos irían a instalar paneles solares sobre su casa. En Colombia, una parte de teatro de calle sobre el tema del cambio climático iba a tener lugar  la plantación de 350 árboles. ¡En Japón, dos combatientes de sumo debían hacer  bicicleta para mostrar los beneficios de la actividad física! Muchas otras cosas que muestran todas la tendencia de la elevación de la conciencia del ser humano en el plano colectivo, algo que en realidad no es visible pero que se realiza por la coherencia y la coincidencia de energías en diferentes planos. En fin, era un día de invitación (a las 10h10) para hacer un minuto de silencio para una meditación o pensamiento positivo sobre el destino del planeta (una expresión del primer combate escatológico del apocalipsis). 
La transformación del planeta se puede sintetizar en el nuevo paradigma de la convivencia, lo que quiere decir: el cambio de las relaciones con nuestro entorno, con uno mismo  y con lo demás. La evolución de la vida pide más coherencia y más armonía. La ley de la dominación y de separación esta destruyendo el sobrevivir en la tierra. Nos empuja a quitar el sobrevivir para vivir como el ser  que somos, seres divinos conscientes y creadores, es decir responsables (= hábiles para responder a las llamadas de la vida).
Todas estas energías movidas cuadran en la realización del plan divino, conocidas por los miembros  de la Gran Hermandad cósmica que se revelan más y más desde las diferentes dimensiones intra y extraterrestres en la medida que la inconsciencia de la masa de la humanidad se transforma en una masa crítica consciente y se abre a la entrada de estas dimensiones espirituales en la vida planetaria. Según este proceso se revelará también la presencia real, hasta el nivel físico, de los miembros (maestros) de la Gran Hermandad para revelar el plan divino del planeta y los sistemas solares (por la exteriorización de lo que se la llama la jerarquía espiritual. Es una jerarquía de realización del amor incondicional).
Todo eso forma parte del plan de la concretización del retorno del Cristo Cósmico o la esencia del Espíritu Uno Universal que llamamos Dios, Allah... Estamos descubriendo que hacemos toda la experiencia de nuestra iniciación en su realización, que es al mismo tiempo nuestra realización divina. Como es un proceso de la inconciencia a la conciencia universal, no se puede dividir la  consciencia universal en manifestaciones de personalidades individuales separadas del conjunto. Su esencia se puede focalizar más o menos en una u otra persona según las circunstancias y la consciencia realizada en el momento. Así Jesús, hablando de su unión con su Padre (el Espíritu Universal), estaba en este momento del proceso de la conciencia del planeta, el único hijo o la primera manifestación, mejor: focalización reconocible del aspecto del amor incondicional para la conciencia humana del momento. El (hacer) amor es efectivamente la primera esencia de la vida que afecta la conciencia del ser humano. Es al mismo tiempo la primera esencia divina que Jesús indicaba como el estado de ser: el Cristo. Focalizaba este estado de Cristo para repartirlo entre todos (para eso repartición espiritual murió al nivel inferior de su ego espiritual). Entonces, este estado divino de Cristo no es un privilegio de un solo hombre como explicaba anteriormente, sino una llamada de realización para todos ¡ Conociendo el proceso de esta realización, Jesús sabía que primero necesitábamos la liberación de la conciencia individual como referencia para poder acceder a los niveles superiores y sutiles de la conciencia colectiva que son las expresiones o escalones en la escala de la realización de la conciencia del amor incondicional.  Así se podía prever que el retorno del Cristo provocaría mucha confusión y necesitaría el cambio del plano individual de la conciencia divina, donde manifestaba el primer testimonio vivo, en el plano colectivo de la conciencia divina. Así con el crecimiento de nuestra conciencia ya no es posible que una sola persona sea la manifestación del Cristo, sino que esta manifestación necesita por lo menos el soporte de un grupo, una masa crítica que tiene una conciencia que converge en el mismo y único Espíritu Crístico. En esta masa consciente la esencia crística se puede focalizar o cristalizar en una o dos personas (masculino y femenino, para mostrar la igualdad) no como privilegiados sino como referencia de indicación del proceso de servicio al mayor bien para todos.  
Por el hecho que hemos tratado el sábado el nuevo paradigma en este contexto, que hicimos la experiencia de la creación de una conciencia colectiva durante la plegaria de sanación en este espíritu, hemos ayudado a crear las condiciones para permitir que todas las energías positivas de la tierra generadas en estos días en diferentes niveles hayan convergido y ha sido anclada definitivamente la bajada del espíritu del Cristo cósmico a la tierra, dando un acelerón al proceso de su retorno.
Estuvimos en el justo lugar para  darnos cuenta [el lugar “nena casas” en la zona de las tres torres, donde hemos compartido el pan preparado por una de nosotros, era a nivel colectivo lo que era Bethlehem - la casa del nacimiento del pan de la vida focalizado en una persona- hace unos 2003 años a nivel individual con los tres magos]. Un estudio numerológico es muy revelador del hecho del inversión el día 10 entre tiempo y espacio por la fuerza de la convergencia de la luz espiritual generada. La lucha de oposición expresado por las torres gemelas caídas han hecho en la conciencia del ser humano  un lugar para la unión y la única torre que sobra. Es la torre de nena casas que represente la humildad y la neutralidad, la torre de la libertad y de la energía libre del corazón que empieza coincidir con la energía del libre albedrio de nuestra mente, liberada de las tonterías de luchas por la paz. La única paz duradera es la paz creada mediante el consenso en la armonía y no por imposición del más fuerte que aparece haber ganado dentro de los conflictos.
La construcción de la conciencia colectiva es un trabajo muy concreto y muy realista. Es el proceso del trabajo de síntesis donde habla Alice Bailey y la misión del promotor de Síntesis, conocido por los hermanos de la Gran Hermandad como el servidor H.
Que cada uno de nosotros pueda entrar en este proceso que une corazón y mente en la energía libre  del amor del alma ayudado por la nueva visión (holística) sobre el conjunto de la vida.

viernes, 1 de octubre de 2010

El nuevo paradigma: convivencia o relaciones mas justas


Podemos resumir la transformación actual del mundo en este nuevo paradigma: la creación de relaciones más justas.
Este paradigma se traduce en una manera más auténtica y global de ser, de vivir, de expresarse y de organizarse. Se trata de un cambio total de nuestra manera de percibir, de sentir y de pensar el mundo y su entorno mediante una apertura hacia una visión amplia y holística. Importantes cambios energéticos interiores y exteriores nos hacen trascender nuestros límites. Nos abren hacia dimensiones a las que tenemos tendencia a excluirlas hasta ahora, por nuestra incapacidad de comprensión y falta de experiencia. Esto nos empuja a trascender el mundo viejo, dominado por las leyes de la separación y de la dominación. Estas leyes están basadas en el miedo a lo desconocido y a la pérdida de control del orden establecido. Para frenar este miedo, el orden necesita dominantes y sumisos con un sistema de defensa que se expresa mediante leyes estrictas, cada vez más abundantes y represivas. Son los frutos de la inconsciencia colectiva, que con su ausencia de responsabilidad se mantiene automáticamente, debido al peso que la inconsciencia genera en su efecto de masa ciega.
Numerosas nuevas actividades se crean mostrando que la esencia de la transformación actual es la interactividad,  libre de etiquetas y de objetivos fijos. Necesitamos una forma de actividad colectiva adaptada a ella. La indicamos con la palabra “convivencia”. La comprendemos como una forma de confrontación distendida y libre entre personas, con la finalidad de crear una visión armoniosa sobre el conjunto en uno o varios temas de la vida. Supone la apertura del espíritu mediante un “trabajo interactivo concreto en la práctica” para crear un cuadro evolutivo de relaciones más armoniosas dentro cual vamos proyectar nuestras expresiones. Entonces nuestros pensamientos, palabras y actos pueden valorizarse como cualidades de servicios para el bien del grupo o de la totalidad.
La convivencia no implica solamente una reorientación global hacia al mundo exterior y al otro sino también hacia al interior de uno mismo. Implica que seamos, no solamente actores o sumisos sino también mediadores de armonía. Es un cambio profundo en el acercamiento de nuestras percepciones, nuestras emociones, nuestros pensamientos, nuestros conceptos y nuestras convicciones espirituales. Implica una toma de conciencia frente a todo y todos, para dejar un terreno libre para la interactividad o zona neutra que puede funcionar como terreno de mediación entre todo elemento que tiende a dominar,  excluir, separar o polarizar. Se trata de una actividad global que crea permanentemente una interactividad entreintuición (derecha, no hacer) y análisis (izquierda, hacer), entre proyección (futuro) y memoria (pasado). Esta interactividad funciona como un feedback control del equilibrio posible dentro el conjunto en el que nos situamos. Es la liberación de la energía de nuestra mente concreta hacia una realidad más amplia, multidimensional, que no es aceptada actualmente a causa de nuestros condicionamientos limitantes físicos, emocionales, mentales, conceptuales y espirituales. 
 
Es un proceso de abertura de nuestro sexto chacra en el centro de la cabeza, llamado alta menor. Es nuestro centro (buda) de iluminación, situado detrás de los ojos y entre las orejas, donde el frente (ajna) es solamente el resultado de nuestro proyecciones individuales. Este proceso nos conecta al mismo tiempo con el octavo chacra encima de la cabeza. Es el centro de nuestra alma y sus conexiones con la realidad multidimensional y sus facetas más sutiles. Esta fuente de autenticidad alimenta el funcionamiento más correcto del sexto chacra y nos permite una convivencia con uno mismo, nuestro entorno y el otro mediante relaciones más justas, amplias y verídicas. Este proceso espiritual es la finalidad de la transformación del mundo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Convivencia hacia la unificación o la convergencia de la conciencia

Hay una escala en el progreso de nuestra conciencia. Va desde los niveles individuales hasta los niveles colectivos y globales de la unificación espiritual.
Es un proceso dinámico de despertar. Supone la construcción de una visión holística a través del desarrollo de la conciencia colectiva,  desde la base de la conciencia individual. La visión holística es la visión abierta de la conciencia multidimensional, dinámica e interactiva.
La conciencia colectiva no está liberada en la tierra porque funciona, hasta ahora, según la ley de la dominación del más fuerte. Es típico en un mundo donde la personalidad inferior y los aspectos materiales dominan. Un ego parecido existe también en el mundo espiritual y divino. Evocan problemas paralelas.  El principio de dominación de esta ley es un reflejo emocional y mental de nuestro funcionamiento analítico que crea un mundo de división y de separación. Se muestra a través del funcionamiento de la parte izquierda de nuestro cerebro. Por la limitación selectiva de nuestros conceptos, es constantemente alimentado por el miedo por no perder el control sobre nuestras confrontaciones con nuevas proyecciones no reconocidas.
En reacción al efecto  de estas limitaciones, la nueva espiritualidad empuja al polo opuesto: seguir la intuición libre de  control. Llega a un estado de unión virtual que nos hace soñar estar en armonía. Para obrar con un sentido real en este estado, se levanta el ego inferior  hacia este nivel virtual creyendo la superación de sus límites. La parte derecha de nuestro cerebro, excluyendo el control mental, está dominado por la ausencia de la pureza de la  intuición. Se refleja en una armonía presunta, alimentada por surelevación de nuestras proyecciones que impiden la confrontación con las realidades exteriores.
Los dos sistemas, aislados y opuestos en el cerebro, mantienen las separaciones y las relaciones injustas entre los seres humanos. Impiden la interactividad, no respetando los valores universales: igualdad (bondad), libertad (suavidad), fraternidad (paz), solidaridad (solidaridad), autenticidad (verdad), unión en la diversidad (amor) y sabiduría (creatividad).
Así la elevación de la conciencia individual hacia al nivel colectivo pasa a ser frenada y limitada porque se hace solamente por imposición de exclusión. Efectivamente, empujan a manifestaciones de poder, de autoridad o de fuerzas que manipulan - a veces de manera muy sutil-  los grupos o las masas que no están suficientemente críticas o con retraso para expresarse de manera libre. De esta manera el individuo no puede elevarse por encima del peso colectivo de los sistemas existentes, y, bloqueando la liberación de su conciencia individual, impide la posterior construcción de una conciencia colectiva de visión holística realista.
Solo la unión de los dos partes del cerebro por una interactividad intensa nos lleva a un resultado armonioso y holístico.  Como todo en el universo,  una parte está al servicio de la  otra parte, siendo todo complementario.
En este cuadro de unión dinámica, abierta a la perfección, la parte derecha funcionara como proyector del cuadro de unión y de elevación dinámica de nuestra conciencia. La parte izquierda funcionara como feedback control o manifestador  de la integración justa de nuestras percepciones (señales físicas, emociones, ideas e intuiciones). Es la unión entre idealismo y realismo.
 La unión de la proyección (intuición) y de la manifestación (análisis) de los dos partes del cerebro, se hacen realidad por una actitud de” hacer sin hacer” o de “meditación activa”. Es hacer esfuerzo sin forzar. Es seguir las circunstancias en una actitud de estar alerta y percibir las coincidencias,  proyectando  las manifestaciones y expresiones en la armonía del conjunto. Es poner en marcha el objetivo de sus expresiones (palabras, actos, pensamientos) sin fijarlos en una dirección dirigida, sino hacía la armonía global. Es un control que pide fluidez y flexibilidad para rectificaciones libres, no limitadas por elementos que estén determinados por aquellos  parámetros de conceptos mentales antiguos, presentes hasta el momento mismo.
 Esta unión entre los partes del cerebro crea una nueva posibilidad de percibir todo directamente  en un  cuadro de síntesis o de coherencia de conjunto. Es un cuadro más abierto, real, global, dinámico y multidimensional. Distingue los diferentes niveles de la realidad con sus diferentes conceptos inteligentes. Da a la conciencia individual la posibilidad de percibir la realidad directamente con una conciencia global o holística de síntesis, guardando el flujo de la intuición, incluyendo siempre la posibilidad de enfocar detalles (que normalmente enfocamos por análisis), y permitiendo a los sentidos percibir informaciones más completas y correctas:  los diferentes niveles de pensar, de ver la realidad en dinamismos interactivos, de proyectar mejor las relaciones entre causa y efecto y de liberar y potenciar nuestra memoria,  y,  la de nuestro ADN.  Entonces se nos abre nuestro potencial superior;  (la regeneración, el rejuvenecer, la  clara-audiencia, la  clarividencia, …).
 La conciencia de síntesis es la base de la liberación de la conciencia colectiva.  Abre el camino entre el alma y el corazón,  (el camino celeste o antaskarana). Armoniza allí nuestro potencial mental con ellos, conectándonos de manera más intensa con la realidad de la  sabiduría creativa (talentos o genio) de nuestra alma y la expresión de su energía incondicional de amor en nuestro corazón. Elaborando la conciencia de síntesis perfeccionamos nuestro cuerpo índigo o cósmico y equilibramos la energía del sexto chacra (alta menor) en su lugar justo en el centro de la cabeza (en lugar de la frente que es solamente el resultado de la proyección de nuestra conciencia individual). Alineamos la razón del amor del corazón con la razón mental de la cabeza.
La esencia de esto proceso es la creación de un centro  libre o un ambiente neutral entre las polarizacio- ones de las dos diferentes partes de la cabeza. Sirve como centro interactivo de mediación libre o de “discernimiento” de las percepciones e informaciones en ellos.  Nos adapta con sus diferentes niveles, de tal manera, que vemos su grado de compatibilidad y el camino para ser interactivos. Cualquier comunicación es solamente posible cuando hay compatibilidad afectiva inteligente. Sin comunicación no se crea conciencia colectiva. En la práctica quiere decir que cada uno tiene que ser mediador y guardar un espacio mínimo común (fuente). Es un espacio de neutralidad y de libertad enfrente de todo.
Estas ideas se ven más concretas en los sistemas del mundo de la informática, lo mismo  que también dentro de nuestro cuerpo. Sin el empuje interactivo justo (el botón que enciende el programa del ordenador) nunca habrá reacciones  exactas, y nunca se crearán relaciones justas. Sin este proceso, provocaremos  nuevos problemas y reacciones conflictivas de oposición, de bloqueo o de rechazo.  El empuje justo para liberar la conciencia colectiva supone crear relaciones que respetan los valores universales (mencionadas más alto), en las diferentes maneras de sentir, de pensar y de ser consciente (= compasión). Respetar incluye adaptarnos  al nivel adecuado. Es bajar o subir para poder comunicar y elevar, si es lo indicado. Supone siempre una relativización de su propia visión, interés e acercamiento de la realidad,  limitados por el ego (personal, espiritual o divino). Hay veces que hace falta retirarse frente de otras personas, para crear un cuadro neutro. Hace falta resguardarse para preservar la libertad. La libertad es el medio neutral de la mediación. 
Sin esta premisa, alimentamos la ley de la separación y del dominio del mundo inferior de la personalidad del ego. Esta no es una perspectiva valida para una espiritualidad autentica ni para desarrollar la conciencia colectiva y holística.
 esquema del proceso de la conciencia de sintesis



Este esquema es como una casa con diferentes habitaciones y escalas de interactividad. Es un reflejo de nuestra cabeza cuando las diferentes zonas funcionan en unión.
Sin esta unión la cabeza se divide en diferentes zonas más o menos coherentes y conectadas entre ellas. Su efecto es que el funcionamiento se reduce hacia el 10% o más.

La creación de la conciencia colectiva es un trabajo de solidaridad, cada uno de forma  mutua  actuando en el servicio de la armonía del conjunto. Pide tomar alguna distancia  frente de emociones, intereses, conceptos e ideales personales o de metas o planos preconcebidos, por muy  espirituales que parezcan.  Es lo mismo que canalizar la energía de amor incondicional del corazón. Es incondicional cuando es libre de dominaciones o exaltaciones emocionales, mentales e espirituales,  y que no integran estas expresiones en el cuadro de la armonía del conjunto o del mayor bien para todos

esquema lateral de los partes de la cabeza



En la práctica, hablamos mucho y damos muchas conferencias en el que todos quieren demostrar su importancia personal. Pero en realidad, lo que es más importante es  aprender  abrirnos y ajustarnos mutuamente a los niveles de convivencia  armónica, y sobre todo en las convivencias cuotidianas. 

La convivencia en el espíritu de la conciencia colectiva, es como un coche nuevo con equipos nuevos, que aunque se hagan muchos seminarios y conferencias,  son  como un coche pintado que aparenta color nuevo. Pero tiene un motor viejo  con problemas de aceleración, que obstaculiza la buena marcha  y la adaptación concreta,  a las eventualidades de la nueva circulación. 

Aprender a estar en el nueva corriente es adaptarnos con paciencia, constancia, perdón y compasión.
 


lunes, 16 de agosto de 2010

Convivencia en Jaraba del 5 al 8 de agosto de 2010

Visto desde el prisma de Iñaki
Salimos en autobús con el nerviosismo de quien va a una fiesta pero que no sabe cómo se va a desarrollar, desde Hondarribia vacío, ya en Irún se llenó hasta la mitad y en Donostia se completó, caras nuevas, caras conocidas y entrando poco a poco en armonía.
Llegamos a Jaraba y comité de recepción con el grupo catalán, abrazos a los conocidos y presentaciones. Por la noche ya comenzamos a empujar con nuestras energías en la cena y a comenzar el trabajo de armonización de nuestras energías con el cambio que supone llegar desde un mundo de exigencias porque a mí me están tardando mucho en servir la cena, hasta que nos ibamos dando cuenta que también en el personal del balneario se encontraron de golpe con setenta personas y tenía que haber una armonización mutua que poco a poco y como por arte de magia se fue logrando. Después de la cena presentación del programa por parte de Juanjo y Loli como promoempujadores de la experiencia.
El viernes por la mañana mudras y meditación al igual que el sábado y el domingo, con el paso de los días la meditación ganaba en profundidad con un remate el domingo por la mañana de abrazos desde el centro del alma que para mí fue un verdadero regalo pues con la mirada puesta en los ojos del compañero nuestra mano derecha en nuestro corazón y la izquierda en el corazón del compañero sentí auténticos reencuentros desde lo profundo del ser, con una expresión de emociones muy fuerte.
La alegría, los baños en la poza, los paseos por la naturaleza, las conversaciones profundas en todos los momentos llenaron el entorno de armonía, con la confirmación de quien se quedó a tomar unos masajes y baños de que es lo que les llega a los que por allí coinciden que se van impregnando de la armonía.
El viernes por la tarde viene la primera bomba en la que Juanjo nos pone a todos las pilas sobre la importancia de entrar en el trabajo espiritual de espiritualización de la materia en la que nos tenemos que implicar todos, pues la situación está complicada desde todos los puntos de vista, humano, político, religioso, científico y lanza propuestas para que cada uno de nosotros entre en acción.
A continuación viene Hubert dando propuestas concretas sobre la conexión corazón alma a través de la armonización de las glándulas pineal y pituitaria haciendo que desaparezca la dualidad y el camino corazón alma quede fusionado sin interferencias. También el sábado por la tarde sigue la comunicación.
Nuestro amigo Alfred recibe la noticia por él esperada de la partida de su cuñado a otra dimensión y se hace una celebración con lecturas seleccionadas sin contacto con Juanjo que van totalmente acordes con el tema que nos ocupaba sobre el final de estos tiempos, el sábado por la mañana parte para atender a su familia.
El sábado por la noche es la fiesta en la poza con ensayos divertidos previos para bendición del elemento agua y la fusión de H2 y O, con velas y recogimiento y entrega por parte de todos sintiendo la unidad de los participantes, los visitantes que estaban interesados también se llevaron el respeto con que se actuó en todo momento, incluso estaba el personal del balneario al que agradecemos su atención y el detalle de mejorar contínuamente en lo relacionado con el servicio.
En cada ceremonia vamos despertando más y más nuestro interior expresándolo en la materia y después de salir de aquel punto sin conexión telefónica quien se quedó nos comunica que un gran viento pasa por Jaraba y acelera el río, quedando acelerado pero con una calma especial el resto de los elementos.
Con un agradecimiento enorme a todos
Iñaki

Del resumen de Iñaki (mensaje anterior), podemos entresacar unos puntos reveladores para una buena convivencia y el desarrollo de la vida colectiva, todo para el despertar de la conciencia colectiva.
 
1. La buena voluntad de cada participante: 
      Supone que cada uno se siente llamado a contribuir al buen funcionamiento del conjunto, dejando sus 
      exigencias propias de lado.
2. La buena intención:
      Supone la aceptación a abrirse también a la visión y necesidades de los demás y por lo tanto
     "no imponer" su monopolio de expresión.
3. La proyección de todas nuestras expresiones con la perspectiva de la promoción del 
      conjunto (grupo)
     Supone que actuamos (hacer sin hacer(desarrollar el trabajo sin esfuerzo con la energía interior))
     desde el alma con su visión de unión:
     a.  Trabajando la critica positiva; abriendo y armonizando nuestras ideas y informaciones, (espíritu
          de Socrates)
        *  Mediante el trabajo mental concreto para unir la glándula pineal con la glándula pituitaria se llega al
           discernimiento del espíritu libre
        *  Es tener la capacidad de interrogarse sobre la realidad o la probabilidad de hechos y de 
            relaciones  (evidencias, reglas y dogmas) más allá de sus interpretaciones, con una exigencia 
            lógica y un sentido sano para una mejor comprensión de cómo sirven de elementos con mayor
            o menor valor para conseguir la armonía del conjunto.
        *  Es colocarse en el conjunto en lugar de condenar, separar o excluir de su propio contexto; es  
            necesario para el despertar de la conciencia colectiva.
     b. Tomando una perspectiva desde la distancia en relación a nuestras costumbres y
          automatismos con la perspectiva de permitir fluir una energía mas libre con menos exigencias, que es
          la energía libre del amor incondicional del corazón.  
          Es una actitud de estar alerta, de adaptación continua, viendo siempre el dinamismo de la armonía 
         del conjunto, por lo tanto no es una actitud pasiva de espera a que las soluciones caigan del cielo;
          Tampoco es una actitud de anticipación que niega la confrontación con la sombra, los elementos de 
          desarmonia,
          es el trabajo de la expresión de la espiritualidad en lo concreto.
      c. Entre ellas están las técnicas que ayudan a la síntesis o la unión entre la glándula pineal y pituitaria, 
          como la respiración sutil concentrada hacia los puntos extremos de los lóbulos nasales (mediante la 
          cual podemos enviar el prana o energía universal directamente hacia estas glándulas del cerebro y 
          liberar la energía de luz que las une y permite el despertar más completo del centro energético entre 
          ellas (sexto chakra, alta minor) Lo que nos permite entrar en las dimensiones superiores de la
          conciencia y el discernimiento: la claraudiencia, claravidencia....
          Todas las otras técnicas de la ciencia de síntesis como la sintonía, la sincronía, sinergía, sinopsis, 
          simbiosis, sinagogia (celebraciones colectivas) van en este sentido. La celebración del sábado en el 
          agua fué una aplicación de esto.

4. Vivir en el presente es lo que crea el acuerdo con la armonía del conjunto
         
Consiste en estar constantemente en contacto con el dinamismo del conjunto y alinearse a sus
         llamadas. Esto permite que cada uno pueda identificarse con el trabajo del grupo. Es decir que, todo
         lo que se hace debe ser considerado así como hecho también para sí mismo.

         Consiste en estar presente en los momentos cruciales para poder contribuir a su justa dirección  y 
         poder comprender sus  llamadas por encima de las propias exigencias en el momento. Vivir en el 
         presente es estar en contacto o comunicación concreta con todo a pesar de las distancias físicas o 
         las diferencias de niveles de consciencia. Esto sólo es posible en el instante en que aprendemos a 
         movernos constantemente fuera de las fronteras de nuestra personalidad física, emocional, mental , 
         psíquica y espiritual. 

         Consiste en acoger al otro dentro de  la esfera de nuestra alma y aceptar nuestra presencia en
         la esfera del alma del otro.
       
         El presente es un dinamismo que une el pasado con el futuro. Saca a relucir las experiencias 
         (memoria) necesarias para la evolución del conjunto y enfoca la realización concreta de la visión 
         anticipada de su perfección.
         Pero estar en el presente no es:
         mantenerse en el pasado permitiendo que nos domine, ni vivir contínuamente anticipando el futuro; 
         como si la perfección del futuro ya está realizada (sin vivir intensamente el proceso de transformación).
          En fin, el presente es el momento dinámico e infinito de nuestra confrontación total con 
         nuestra alma.
       

Sobre la naturaleza del alma y su relación con el espíritu

El Camino de la Transformación continua

El Camino de la Transformación continua

1 de agosto

1 de agosto
el acoger de la coherencia cosmica

El ESPRITU DE VERDAD

El espíritu de verdad llama a la misericordia que implica compasión y perdón.

La misericordia reúne todas las calidades que son necesarias para la apertura de nuestro espíritu y de nuestra conciencia:

- La humildad, en lugar del sentimiento de superioridad o de inferioridad " permite ponerse a la altura del otro y crea la comunicación necesaria o la sintonía para que nuestras interactividades sean compartidas en las mismas circunstancias;

- La paciencia, en lugar de la imposición autoritaria, permite la adaptación de nuestra comunicación al ritmo del otro y del conjunto y crean la sincronía en la cooperación;

- La benevolencia o la valoración del otro, en lugar del no-respeto, permite reconocer a través del otro lo que se nos escapa de nosotros y por tanto nos falta para unir las fuerzas de la sinergia que garantizan la paz;

- La magnanimidad del corazón, en lugar de la rigidez mental que no deja lugar a las experiencias y las instrucciones necesarias para poder comunicar con la visión de otros en un proceso de sinopsis.

- La clemencia y la indulgencia, en lugar del rechazo de lo que es diferente a uno mismo, permite perdonar al otro y apelar a su autenticidad para que entre en la simbiosis con nuestra esfera de vivir y de pensar;

- La generosidad, en lugar de guardar todo para sí, le permite amar sin juzgar y dar al otro lo que necesita pero que no es capaz de conseguir por sí mismo, es la concreción de consciencia y de la ciencia de síntesis;

- La creatividad, en lugar de la aplicación conservadora de reglas estrictas, permite superar los bloqueos de la sabiduría, haciendo de la vida una celebración(sinagía) que expresa la posibilidad de unir y de realizar el sueño del paraíso, escondido en cada uno de nosotros.

Reflecciones

¡¿Quién no se siente impotente o paralizado de miedo ante las estructuraciones de nuestra libertad a través de los diferentes poderes en el mundo, que nos mantienen en la mentira, la exclusión y el inmovilismo en nombre de la justicia?!

El mundo no puede sobrevivir sin evolución. Nuestra incomprensión crea las resistencias que transforman estas crisis en rupturas, catástrofes y sufrimientos. ¿Quién tiene la culpa? ¡Tanto el individuo como la colectividad a los que falta la conciencia!

(extracto del libro: el retorno del Cristo Cósmico)

Jaraba 3 de agosto 2013

Jaraba 3 de agosto 2013
la belleza de la bajada de la luz del Espiritu de Verdad a través del manecer del sol

Todo es movimiento

Todo es  movimiento
el ocho, simbolo del eterno movimiento